Una chica pequeña regresó a su hogar de la escuela y preguntó a su madre si supo
que Cristóbal Colón era italiano. "Sí," dijo la Mamá.
Y la chica continuó, "¿Sabe que la Reina Isabela proveo el dinero para comprar
sus barcos?"
"Sí, mi querida, había oído eso."
La chica pensó por un momento y entonces dijo reflexionadamente, "Bien, de
veras, Mamá, si usted ya sabe las cosas que vengo a casa a decirla, no veo ningún uso
para la escuela."
Cuando concluimos aquí esta noche, ustedes pueden pensar lo mismo acerca su
presencia en la iglesia hoy. Espero que no, pero veremos.
Estoy contento de que ustedes están aquí en la iglesia hoy y espero que regresaran
a la iglesia la próxima semana y la semana después y la semana después que eso. Pero
aún más, mi oración es que la iglesia estará EN USTEDES todos los días. Demasiadas
veces, eso no es el caso. Aquí no, me confío. ¡Estamos aquí ayudarles ser todo que
ustedes pueden ser en el servicio del Reino de Dios, todos los días!
La lectura bíblica esta noche del Nuevo Testamento se trata de que una religión
que dé importancia solamente en apariencias exteriores no sea satisfecha. El Señor
Jesucristo dice que venga el ultimo día, serán los que se quejarán vigorosamente de estar
dejados afuera, diciendo, "Oye, momentito, nosotros vinimos a su cenas en el templo;
aún nos quedamos para el sermón anterior...y tiene que admitir que sacrificio era eso.
¿Cómo figura que no calificamos?" La palabra de Cristo es que NO...y la puerta estará
cerrada.
Pero hay algo más acerca esta lectura que me golpea. Se entiende más que
simplemente una afirmación de que hay algunos que no llegarán. Claro, inmediatamente
antes que San Lucas nos informa de este intercambio acerca cuán EXCLUSIVO será el
reino, nos cuenta del Señor compartiendo dos parábolas breves pero consoladoras acerca
cuán INCLUSIVO será: la primera acerca el grano de mostaza que creció ser un árbol de
tal tamaño en un huerto que TODO TIPO de ave era capaz de anidar en sus ramas, y el
otro acerca de ese pedacito pequeño de levadura que tuvo tanto poder que al fin se
fermentó a TODA la masa. SI, parece que el Señor esta diciendo, "El reino será
EXCLUSIVO, pero será MUCHO MAS INCLUSIVO que quizás jamás nos
imaginamos."
Hay algo más que me da el mismo mensaje: la referencia de Cristo a los tres
nombres más grandes de la fe... Abraham, Isaac y Jacob. A los judíos, ésos eran los tres
GRANDES, los que citaron El Todopoderoso en conjunto con Moisés en la llama del
fuego de una zarza y para todos nosotros después cuando oímos, "Soy el Dios de
Abraham, de Isaac, y de Jacob." Eso les dio una importancia especial.
Ahora, la mayor parte del tiempo cuando nos tropezamos con esos tres nombres,
pensamos simplemente en tres patriarcas magníficos, tres figuras de la historia, un padre,
un hijo y un nieto que han estado reverenciados sólidamente por el pueblo de fe. Pero si
los consideramos individualmente, encontramos algo notable...y es esto: cualquier Dios
que podría amar ESOS tres, e incluir esos tres en el Reino, podría amar e incluir casi
cualquiera igual.
Considérelos. Abraham...un pionero, un vagabundo, un hombre con pies
picazones. Era un combatiente cuando eso se pedía, pero no era un tipo que salió a
BUSCAR las batallas. En verdad, pareció ser un hombre bastante BUENO, sobre
nuestros estándares de la bondad.
Pero la cosa más importante acerca de Abraham es que era devotamente religioso.
Su relación con Dios era tan fuerte que aún podría considerar ofrecer su propio hijo como
un sacrificio simplemente porque su Dios se le pidió. Eso es la devoción. Y el resultado
es esto - aunque quizás esperamos encontrar la frase repetidamente a través de la
escritura, Abraham es el único en la Biblia nombrado "el amigo de Dios." Nadie más,
apenas Abraham. "Soy el Dios de Abraham."
Entonces tenemos a Isaac. Donde su padre Abraham era un aventurero, un
pionero, Isaac era un hombre dócil, domesticado, permaneció cerca de su hogar. En
verdad, las únicas aventuras que tuvo Isaac en su vida eran cuando obtuvo a su esposa (y
no lo hizo hasta que tenía cuarenta años) y el tiempo que casi la perdía a Abimilec, el rey
de los filisteos.
Isaac fue dominado por todos. Fue eclipsado por su padre, dado la tabarra por su
esposa, y engañado por su hijo. Pero, saben, nada pareció trastornarlo. Era un hombre
callado, templado de manera y apacible de corazón.
Concerniendo religión, se tendría que llamar a Isaac un conservativo. No
exploraba nuevas tierras de la fe. Era contento venerar al Dios de su padre, obediente a
lo que le habían enseñado como un chico. De veras, era bastante insípido sobre teología.
Pero debe haber tenido algo que valió la pena acerca de él. Al fin del cuento, los niños
de Israel oyeron, "Soy el Dios de Isaac."
Y entonces tenemos a Jacob. Él era diferente de su padre y su abuelo. Jacob era
mañoso...un empresario discutible. Tenía una buena cabeza. Si viviría hoy en día, él
habría ganado una fortuna vendiendo autos usados. Siempre buscaba una ganga. Tan
travieso era que alguna vez ofreció aún dar a Dios el diezmo si Dios haría todo el
trabajo. ¡Qué bueno, si usted lo puede arreglar así! Jacob maquinador, ambicioso,
grandioso, y generalmente uno de los que nunca estaba satisfecho hasta que obtuviera lo
que quiso. Jacob era un bribón...como un antiguo P. T. Barnum, el hombre de circo hace
muchos años, quien creyó, "Hay un bobo nacido cada minuto."
Pero hay algo más acerca de Jacob. A pesar de todas sus tendencias hacia ser un
bellaco, tuvo una cierta sensibilidad religiosa. ¿Recuerdan el cuento de la lucha a
medianoche entre Jacob y el ángel? El ángel dijo "Déjame," pero Jacob dijo, "No, no
hasta que me bendices." El ángel contestó, "Si yo le bendigo, le tendré que hacer cojo,"
pero Jacob dijo, "Prosigue... puedo atravesar la vida cojo, pero la atravesaré bendijo."
Jacob tenía una cabeza. "Soy el Dios de Jacob."
Abraham, el pionero; Isaac, el dócil; Jacob, el travieso. Tres hombres, tres
hombres totalmente diferentes...pero todos tuvieron el mismo Dios y todos FUERON
DIRIJIDOS POR el mismo Dios. Todos eran religioso, pero cada quien en su propio
modo: Abraham, el devoto; Isaac, el conservativo; Jacob, el sensible (de vez en cuando).
"Soy el Dios de Abraham, el aventurero, el Dios de Isaac, el hombre apacible, e incluso
el Dios de Jacob, ese amado bribón.
Piensen otra vez ahora, por un momento, a lo que dijimos en el comienzo acerca
de que ustedes están en la iglesia y la iglesia está dentro de ustedes. A nosotros a quienes
les aplica, hay una gran cantidad de diferencias. Hay Abrahames...vienen y se sientan en
la frente - su compromiso es tan profundo que su presencia en el culto es virtualmente
automática. Hay Isaaques...llegan aquí temprano para sentarse en el trasero -
relativamente automático para ellos también. Y hay Jacobes...se sientan por todas partes
- son cometidos al Señor y a la iglesia, pero a veces, el compromiso está enterrado debajo
de todas las actividades de su vida. El Señor dice, "Soy el Dios de cada quien. Ellos
siempre han estado allí, y yo les necesito a todos."
¿Siempre han estado allí, no? Siempre han habido Abrahames...
milagrosamente... los hombres y las mujeres que eran pioneros espirituales, la gente que
ha trabajado constantemente para el Señor. Había el apóstol Pablo, el devoto fariseo de
los fariseos, quien rompió los lazos de la ley judía que amenazaba estrangular la
Cristiandad antigua. Había Luther quien dirigió la batalla para reformar y purificar la
iglesia que amó. Había Wesley quien dirigió el renacimiento lleno del Espíritu y a quien
acreditan los historiadores con la salvación de Inglaterra de una revolución sangrienta.
Siempre han habidos los Abrahames.
Por supuesto, todos no han llegado ser famosos. Quizás haya pioneros
espirituales que ustedes conozcan que pocos otros conocen...personas que han dedicado
sus espíritus aventureros a las cosas de Dios. Cuando religión es improductiva, la
reforman; cuando es lánguida, la reviven; cuando está roto, la reparan. Como el
Abraham de antiguo, la fe es el principio que controla su vida.
"Soy todavía el Dios de Abraham."
Seguramente, siempre ha habido Isaaques. Ellos no son bien conocidos. No
podrían ser; hay demasiados. Ellos ayudan a portar las sillas; limpian las mesas; cocinan
el pollo; cantarán aún en el coro si hay alguien a su lado quien le pueda ayudar
mantenerse afinado. Los Isaaques son el espinazo de la iglesia.
Me acuerdo oír de un Isaac así. Fue dicho por el buen Presbiteriano escocés, Dr.
James Cleland, quien enseñó para muchos años seminaristas como predicar. Parece que
había un coro en la iglesia de la niñez de Dr. Cleland que era tan malo que la gente venía
oírlo. Cada semana, ese coro alcanzó un nuevo alto en bajo. La congregación se sentó
asombrado, entretenido, desconcertado. Al fin, un domingo, un hombre viejo de ochenta
años...el viejo Archie...tomó su himnario, caminó hacia por el pasillo y se sentó con el
coro; supo que ese coro necesitaba ayuda y estaba dispuesto a ofrecerlo. Pues, el viejo
Archie debía haber inspirado a otras personas, y más y más decidieron hacer lo mismo.
Archie había comenzado una reformación. Dr. Cleland informa que apenas tres años
después, ese coro (con el personal diferente) ganó el primero lugar en su división en la
Fiesta de la Música en su ciudad.
Conocí a otro Isaac...un hombre joven quien esperaba ser maestro en la escuela,
pero Dios lo llamó al ministerio. Era dolorosamente tímido, y preguntó cómo sería jamás
capaz de pararse enfrente de una congregación para predicar de semana a semana...pero
lo hizo. Como Isaac, era religiosamente conservativo; no exploraba nuevas tierras
teológicas. Fue cometido a lo que había aprendido de la fe de sus padres. Nunca llegó a
ser famoso; solo hizo su trabajo, un trabajo que tomó tanta esfuerza en esa personalidad
tímida que cada semana antes de subir al púlpito tenía que tomar una medicina para sus
nervios - por treinta y cinco años lo hizo. Conocí bien ese Isaac. Él era mi Papá.
"Soy todavía el Dios de Isaac."
¿Necesito decirlo? No. Claro, hay la abundancia de Jacobes alrededor... personas
que son mezcla espiritual... alternativamente bribona y religiosa. Ellos son bribones
amados de Dios. Y el Señor los puede usar; la iglesia siempre ha necesitado a personas
con buenas cabezas sobre sus hombros, y nadie diría jamás que Jacob no tuvo una buena
cabeza.
Agustín era un Jacob. Tenía muchas experiencias religiosas antes de llegar al
Señor. Pero cuando hizo la decisión de seguir a Cristo, no estaba bastante listo para darle
su todo. Rechazó ser bautizado por mucho tiempo porque en aquel momento la iglesia
creyó que los pecados que se cometieron después del bautismo no estarían perdonados;
Agustín todavía tenía algunos pecados que quiso cometer y no quiso que su fe le
previniera hacer. Era un gran galante. Oró una vez, "Señor, hágame célibe...pero todavía
no." Agustín era un Jacob.
John Newton era un Jacob. Newton era tan feroz en su juventud que Inglaterra no
era suficiente grande para contenerlo. Llegó a ser un comerciante de esclavos, y
eventualmente cayó tanto de circunstancia que llegó a ser un esclavo de un esclavo si
mismo, y como el hijo pródigo, un día llegó a enterarse si mismo, y dio cuenta cuán atroz
había llegado a ser su vida. Entregó el corazón a Cristo y hasta hoy en día, celebramos
esa conversión con él cuando cantamos,
La gracia sublime del Señor
A un pecador salvó
Perdido andaba y me halló
Su luz me rescató.
John Newton era un Jacob.
Un cuento salió de la Segunda Guerra Mundial. Un periodista en la costa del
oeste de los Estados Unidos pasó una noche por un teléfono público de pago y vio a un
soldado sollozando irrefrenablemente en el teléfono, y un taxista había parado al lado de
él, introduciendo monedas al teléfono cada vez que la conexión casi estaba desconectada.
El periodista preguntó al taxista ¿Que pasó? El taxista respondió, "Ah, el muchacho
entró en mi taxi, tan nostálgico que no podría contenerse sus lágrimas. Era del sur; no
había hablado a su mama en meses; no tuvo dinero, así que pensé yo ayudarlo."
El periodista dijo, "Eso es un cuento magnífico. ¿Puedo escribirlo para mi
periódico?"
Pero taxista contestó, "Ay no, no ponga nada en el periódico sobre eso. Ocurre
todo el tiempo. Siempre me mantengo un suministro de monedas de plomo para la
ocasión que los necesito."
Eso era Jacob. En verdad, a veces plomo; pero de corazón, oro puro.
Sí, hay Jacobes en la iglesia...no a causa de ser bribones, pero a pesar de serlo.
Después que su compromiso por fin se completó, Agustín escribió, "Padre, nos ha hecho
para si mismo, y nuestros corazones están inquietos hasta que descansen en Usted."
"Soy todavía el Dios de Jacob."
Todos ellos están aquí...Abraham, el devoto; Isaac, el conservativo; Jacob, la
cabeza buena que por ocasión es sensible. Hay valor magnífico en eso; la iglesia los
necesita a todos. No, no necesita todo acerca de ellos, pero necesita lo que ellos pueden
ofrecer apropiadamente.
¿Cuál es usted? ¿Es usted un Abraham? ¿Es usted un aventurero espiritual?
¿Puede ser usted un pionero, hacer mapas para nuevos caminos, luchar las batallas que
necesitan ser peleadas? ¿Tiene el potencial para ser un gigante espiritual? ¿Está
Abraham en si? Entonces suéltalo para que él pueda empezar a trabajar. "Soy el Dios de
Abraham."
¿O es Isaac? ¿Es usted uno que sería incómodo fuera de su propio sitio
explorando nuevos caminos, pero muy cómodo en mantener cualquier cosa que necesita
ser mantenida? ¿Quizás no es el líder energético, pero es el tipo de piedra sólido de
apoyo? ¿Está Isaac en si? Entonces suéltalo para que él pueda empezar a trabajar. "Soy
el Dios de Isaac."
¿O está Jacob allí? ¿El santo y el maldito al mismo tiempo? Usted no está solo.
¿Hay un sentido sagaz del negocio en allí? Suéltalo y ponlo a trabajar en el nombre de
Cristo. ¿Hay una mente financiera allí? Entonces suéltalo y ponga esa cabeza a trabajar
desarrollando apoyo para la misión mundial de la iglesia. ¿Hay ambición allí? Entonces
suéltalo y bautízalo para que sea ambicioso para la extensión del Evangelio y el
crecimiento de la iglesia. "Soy el Dios de ese viejo bribón amado, Jacob."
¿Eso es el evangelio, no, las buenas noticias? Sí, es verdad. Cuando dije a
comienzos de este mensaje, quizás esto ya saben. ¡Maravilloso! Solo recuerden, la
palabra de lo alto es, "Soy el Dios de todos tipos de gente diferentes...Abraham, Isaac, y
Jacob...SU Dios...no importa su nombre."
¡Amen!